La Oliva Roja nace por el deseo y la inquietud de una joven pareja 50% malagueño y 50% burgalesa, de querer contar cada año con un buen AOVE recién exprimido en su mesa.

Viendo la dificultad que existía a la hora de la compra de un buen AOVE y falta de información en el etiquetado deciden poner en marcha un pequeño proyecto que ponga en valor el olivar de las proximidades de Ronda, y especialmente ese olivar antiguo en muchos casos centenario que nos ofrece un fruto de gran calidad y que sobre todo nos ofrece una cultura arraigada a sus raíces y a su madera, una madera que esconde mucha historia, nuestra historia que es pilar de nuestro patrimonio.

La oliva Roja